Tampografía

La tampografía es un sistema de impresión en cualquier superficie, plana o no, con un grado de calidad que otros sistemas no pueden ofrecer. El procedimiento consiste en transferir el color de una placa grabada al objeto mediante una almohadilla de silicona.

Los orígenes de esta técnica son tan antiguos como el propio arte de la estampación, similar al sistema de estampación de los sellos de caucho, las primeras referencias al uso de la tampografía se remontan al siglo XVII cuando el sistema se utilizaba en Inglaterra para decorar platos de cerámica. El mismo procedimiento se utilizó en Suiza en el siglo XVIII para decorar las esferas de los relojes, que hasta entonces se decoraban a mano.

Su funcionamiento consiste en una almohadilla de silicona que sirve para transferir tinta sobre el objeto en cuestión. La función de la almohadilla de silicona es coger la imagen grabada en la placa plana para depositarla sobre la superficie del soporte a imprimir. La silicona se adapta a la forma del producto. Esta técnica de impresión tiene mucho éxito con artículos promocionales porque sigue siendo la técnica más barata.

Es un sistema de impresión con muchas ventajas, pero también tiene desventajas, por ejemplo su tamaño de impresión es bastante limitado, no es apto para lavavajillas, lo que supone una limitación para los artículos de cocina y el tiempo de secado puede ser largo en algunos materiales, además puede desvanecerse con el tiempo.

Sellos de caucho

Es el sistema manual de impresión más antiguo, aunque no siempre fue con un caucho o goma, los sellos de caucho son la evolución natural de los primeros sellos de madera, piedra o similar, pero durante el siglo XIX sufrieron una gran transformación con la invención del caucho vulcanizado. El sello de caucho es un sistema muy simple de impresión, en una goma o caucho se crea un texto o imagen invertido para luego empaparlo de tinta para finalmente aplicarlo en el papel o superficie que queremos marcar.

Desde sus inicios ha sido un método de impresión muy valorado en las actividades mercantiles permitiendo una gestión más eficiente de todos los procesos de trabajo en los negocios, facturación, control de stock, cobros pendientes, etc…

Los primeros sellos de caucho eran simples letras recortadas de caucho, simples y de poca calidad, podían dar muchos problemas si se utilizaban tintas con disolventes. Con el tiempo fueron ganando en calidad y los mecanismos manuales también mejoraron muchos, con los famosos sellos de entintado automático.

Los sellos de caucho automáticos llevan en su interior la tinta que moja la goma en cada estampación sin necesidad de que el usuario haga nada, eso es una gran ventaja para las tareas repetitivas y usos intensivos. Los sellos manuales deben ser mojadas en tinta antes de usar y se tienen que apretar con más intensidad lo que supone una incomodidad para el usuario si lo tiene que hacer muchas veces al día.

Existen también sellos de caucho con funciones especiales, como puede ser el sello fechador, sello numerador o sello foliador que cambia automáticamente el número en cada estampación.

A pesar de su sencillez el sello de caucho continua siendo muy utilizado en muchas actividades diferentes y sigue prestando un servicio de impresión inigualable.

Litografía offset

Es un método utilizado para imprimir tiradas muy largas de revistas, libros, manuales, folletos, carteles, embalajes en papel, etc.. Es un sistema que requiere la impresión de un mínimo de unidades para conseguir rentabilidad, debido a los costes fijos para la configuración de cada proceso de impresión.

Es un sistema de varios pasos que utiliza placas de metal grabadas, tintas repelentes al agua a base de aceite y cilindros de impresión. Las planchas se crean para que las tintas aceitosas se adhieran solo a las partes de la plancha que contienen las imágenes y el texto. Una fina película de agua sobre las áreas en blanco de la placa repele las tintas a base de aceite. La tinta de las planchas se transfiere primero a un cilindro envuelto en goma. La tinta se imprime cuando el cilindro rueda sobre el papel.

Offset usa tinta dando como resultado una impresión de alta calidad. Para impresiones de cantidades medianas a grandes el costo de impresión es muy bajo. Cuantas más unidades se imprimen más baja el coste por unidad, algo que no sucede con otro tipo de impresiones. Es un sistema tremendamente rápido, puede producir más de 100000 copias en alta calidad en plazos de horas. La impresión offset funciona en una amplia gama de materiales, incluidos papel, cartón, madera, cuero y plástico.

El proceso completo se lleva a cabo con la ayuda de tres cilindros de impresión. La placa de impresión preparada se estira sobre el primer cilindro, conocido como cilindro de la placa, y absorbe la tinta de impresión. Las zonas que no se van a imprimir se humedecen con agua con la ayuda de los rodillos humedecedores. Desde la placa de impresión, la imagen de lectura derecha se transfiere primero de atrás hacia adelante sobre una mantilla de goma, que se coloca en el cilindro de la mantilla de goma. Finalmente, la imagen invertida se transfiere nuevamente al papel en el sentido correcto, que pasa entre el cilindro de impresión y el cilindro de la mantilla de goma.

Plotter de pluma

Aunque aún se sigue utilizando la denominación de “plotter” para las impresoras de gran formato, este nombre hace referencia a los trazadores de formato ancho, un tipo de impresora muy especializado que genera documentos impresos de gran tamaño. Las empresas que diseñan o construyen cosas utilizaban un trazador en lugar de una impresora tradicional porque solo los trazadores eran capaces de lograr grados de precisión sin precedentes. Hoy en día, la impresión de gran formato se ha puesto al día tecnológicamente, lo que hace que los plotters sean menos comunes.

Las impresoras de inyección de tinta usan gotas de tinta mezcladas en el papel. Mientras que las impresoras láser usan electricidad estática y calor para fusionar el tóner al papel. Los trazadores usaban un bolígrafo real para dibujar. Este bolígrafo estaba unido a un brazo de metal que se movía de acuerdo con un conjunto de coordenadas proporcionadas por un ordenador con un software CAD. Podían producir dibujos sofisticados con un alto grado de precisión.

Los plotter tenían algunos inconvenientes, lo que los llevó a su casi desuso. El lápiz debía ser capaz de dibujar todo el resultado en una sola sesión. Si la pluma se quedaba sin tinta, había que volver a empezar. Además los plotters de pluma eran bastante lentos y eran inutiles para rellenar áreas sólidas, crear degradados o diferentes tonos de línea. Los plotters de pluma han desaparecido principalmente hoy en día como resultado de estas deficiencias, aunque todavía es posible encontrarlos.